Las empresas en México, tienen un desafió a corto plazo por vencer, debido a la globalización económica que se ha desatado en estas últimas décadas, por lo que se han instituido diversas estrategias y adopción de estándares para convertirse en una empresa de clase mundial, como han sido las políticas y certificaciones ambientales; de seguridad; salud y bienestar social regidos por constantes certificaciones que avalan los procedimientos y evolución de estas empresas.
Pero hoy, dentro de estas certificaciones, se está escuchando la opinión de las personas, se evalúa y efectúa un juicio a priori de la calidad y competitividad en que se está inmerso y sobre todo en el liderazgo de cada una de las empresas, siendo este tema muy amplio.
Es por esta razón que no podemos olvidarnos de un importante elemento que construye o destruye a hombres, a mujeres y también a líderes: la comunicación a la opinión pública, la cual bien manejada constituye una fuente de poder para el líder. Todo líder debe manejar la opinión del grupo y esta, por cierto, es cambiante en el tiempo, el hecho de no hacerlo lo condena a su derrota. Por ello hoy está de moda medir la opinión pública a través de encuestas, por ejemplo: para saber quien ganará una elección; y dentro de las organizaciones hacer diagnósticos de clima organizacional, lo cual permite conocer las formas de pensar, actitudes, sentimientos, relaciones interpersonales, etc., del grupo con respecto a ellos mismos y con respecto al líder.
Hay opiniones encontradas y cruzadas, por lo que compete al verdadero líder de una empresa, negocio o escuela, definir sus objetivos en forma clara y especifica; con diferentes estrategias y áreas de oportunidad de acuerdo con la clase de empresa de que se trate.
Y no solo basta, decir que se es una empresa de clase mundial y contar con las certificaciones que pudieran existir; sino realmente llevar el reflejo de esta clase mundial hasta los últimos colaboradores de la empresa. Siendo este uno de los aspectos que deberían ser congruentes entre los directivos y los subordinados.
Entre el liderazgo y sus influencias, entre la ignorancia y el desdeño; en ocasiones irracional por alcanzar los objetivos y metas que se fincan las empresas por ser de clase mundial; es muy común no establecer las diferencias entre liderazgo y dictadura por que en ocasiones como ya se mencionó, dentro de las estructuras de las organizaciones hay quienes tienen poder y no son líderes, sino simples directores, que se encuentran ubicados en una estructura jerárquica que les da poder, de ahí la importancia que todo director ante todo sea un líder. Es claro que, todo líder requiere de poder, para que sus grandes ideas y proyectos se concreten; así como lograr combinar poder y liderazgo sanamente dentro de la organización.
Ya que cualquier autoridad impuesta por la fuerza se convierte en autoritarismo, o en abuso de autoridad que muestra una pérdida de visión, de convertirse en alguien que dirige pero que le gusta delegar las malas acciones hacia otros, para no verse enlodado con sus decisiones erróneas; por tratarse tal vez de un ajuste de cuentas en el subconsciente entre la verdad y el yo, entre el ejecutor y el que delega, muchas veces se cree caminar con argumentos para todo; sin embargo por dentro existe una inestabilidad un tanto inmoral, sin prejuicios, falto de valores quizás, por la influencia de la educación desde un núcleo familiar tradicional o por que no tuvo ejemplos congruentes entre lo que se dice y lo que se hace; es por esto que observamos que:
Autoridad y liderazgo se funden en un error sin precedentes en esta era:
Ya que Autoridad es el Derecho de poder de mandar y de hacerse obedecer; o el poder que tiene una persona sobre otra que está subordinada.
Siendo la premisa: Liderazgo = Autoridad = Poder.
En ambos casos las palabras AUTORIDAD y LIDERAZGO nos sugieren la idea de poder.
…¿Y la AUTORIDAD o PODER de las MAYORÍAS dónde queda?
Bueno, lo que se puede decir al respecto puede sonar irónico y paradójico, las grandes mayorías de un país tienen y ejercen el PODER del voto para elegir a una gran minoría que los gobernará, depositando en ésta minoría todo el poder y la AUTORIDAD de la Nación. Luego entonces….¿De quién es el poder?.
El individuo, partido político o empresa que basa su desempeño con buenos principios y excelente calidad, por supuesto que serán líderes, cada uno en su ramo y por consiguiente serán una autoridad en su respectiva materia; porque en cierta forma han establecido normas y una metodología, para un desarrollo sustentable.
La autoridad representada ya sea por una figura Jurídica o por la fuerza bruta, impone y ejecuta leyes, normas, reglas a seguir y las hace respetar ya sea con guantes de seda o a veces con manos de hierro, pero la AUTORIDAD ordena y se impone.
Ahora bien, el líder en franca comunión ideológica con la gente que le confiere el poder crea una armónica relación guiada dócilmente por la fuerza de sus caros ideales que en muchas ocasiones, a través de la historia, ha sido el motor de los cambios sociales.
La función del liderazgo es un quehacer superior que en sí mismo tiene la virtud de transformar la sociedad para buscar el bien común.
Así, todo dirigente debe moverse entre estas dos variables para lograr su cometido:
1) Saber motivar, promover, orientar, negociar y relacionarse con las personas; y ser capaz al mismo tiempo de:
2) definir, proponer y hacer lograr las tareas y objetivos.
El descuido de cualquiera de las dos variables lo debilitan en sus funciones de productividad, ya que por un lado, fracasaría en el logro de los resultados, y por el otro, fracasaría en la formación de un equipo humano integrado y fuerte
* Los únicos ideales que vale la pena tener en cuenta, son los que puedes aplicar a la vida diaria y al mundo.
Autores: Equipo 23, SAT Poza Rica
Ing. Ciriaco Hernández Utrera
Ing. Juan José Torres Céspedes
Ing. Leonardo Espinosa García
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