NOS MERECEMOS UNA CALIDAD DE VIDA
Enfrentar los desafíos de nuestros días se vuelve cada vez más difícil para nosotros y para nuestras familias en nuestra ciudad, en nuestra provincia y sobre todo en nuestro país. El mundo es un espacio complicado, cuanto más para nosotros después de vivir estos últimos años de cambios y vicisitudes tan difíciles.
Si queremos mejorar nuestra calidad de vida, debemos empezar por definir lo más exactamente posible que es lo que queremos mejorar, no es factible responder que todo, se requiere ser específico. Es de vital trascendencia saber realmente y de manera precisa para donde vamos, es decir, debemos definir clara y detalladamente cuáles son nuestros objetivos de vida, nuestros sueños, anhelos y metas. Increíblemente esto no es tan fácil como debería ser, y así comienzan las dificultades, pues si no definimos lo más exactamente posible hacia donde nos dirigimos, seguramente terminaremos dando vueltas, vagando perdidos en un bosque de incertidumbre. Así, mientras más y mejor logremos definir nuestra ruta, mucho más pronto y más efectivamente encontraremos la correcta definición de lo que debemos decir o hacer y cuándo, cómo y hacia donde programar la utilización de lo mejor de nuestras capacidades que son muchísimas. Debemos proponernos programar y fijar objetivos personales, familiares, laborales, sociales, económicos, culturales, intelectuales y espirituales, entonces, podemos decir que es de vital importancia tener muy claramente definidas nuestras metas y objetivos, para tener una más alta posibilidad u opción de realizarlas y cumplirlas. Como cualquier proyecto de tipo material, bien sea la construcción de una carretera o un aeropuerto, la edificación de un puente, la iniciación de una empresa comercial o la publicación de un libro, es importante, después de elaborar los planes y los planos, analizar la factibilidad del mismo y el presupuesto disponible. No es diferente para un proyecto de mejoramiento de la CALIDAD DE VIDA. El estudio de la factibilidad y el análisis del presupuesto, dependen de un profundo conocimiento de uno mismo. En muchos casos, el descubrir los dones y atributos propios de uno mismo, facilita la tarea de definir nuestra vocación o Misión de vida, y es importante anotar que todos, todos los seres humanos sin excepción, venimos a este mundo con una misión que cumplir y por ende, con el "equipaje" o las "herramientas" adecuadas y suficientes para llevar a cabo aquella tarea, ahora, es responsabilidad personal de cada uno identificar y reconocer nuestra tarea y hacer el adecuado uso de los atributos que nos han sido adjudicados, aprovechándolos al máximo.
Me anima la idea de reaprender a disfrutar de nuestras vidas. Disfrutar quiere decir tomar un fruto, paladearlo, saborearlo, conocerlo. El fruto es cada cosa y cada momento, alegre o triste, extraordinario o cotidiano, placentero o doloroso. Degustar es vivirlo comprometidamente. Qué estúpido sería el trabajo de hacer crecer un árbol, plantarlo, sostenerlo, regarlo y protegerlo, para después, por apuro, por distracción, por miedo o por culpa, no tomar de sus frutos. Qué tonto trabajo el de hacer crecer los frutos que uno nunca comerá, ni dejará para que otros coman, ni regalará a nadie ni se ocupará de que estén a disposición de quienes los necesiten. La primera condición es darse cuenta de que la vida, tal cual es, con todas sus dificultades, vale la pena. Quiero decir que vale la pena. Es decir, que vale penar por ella, padecer por ella, entristecer y dolerse por ella. Tanto más si estamos dispuestos a apostar, casi a ciegas, por lo que sigue, por el resto de nuestra vida, que como dice la canción, empieza hoy. Nuestro cerebro es la obra cumbre, la obra maestra de la mano, la voluntad, la generosidad, el amor y la magnificencia de Dios. El hecho de que seamos nosotros, los seres humanos, los depositarios, los usuarios, los dueños, los operarios y los beneficiarios de este don maravilloso y extraordinario, nos convierte en unos seres privilegiados; en predilectos, aventajados, preferidos y escogidos seres dotados con la herramienta más poderosa del universo hasta hoy conocido: EL CEREBRO HUMANO. Podemos y debemos elegir ser felices, ser nobles, ser eficientes, ser sencillos, ser productivos, ser amorosos, ser responsables, ser entusiastas, ser optimistas, ser positivos y mil pensamientos, emociones o sentimientos, acciones, actitudes y reacciones que pueden convertir nuestra vida en una larga lista de éxitos y satisfacciones, mejorando nuestra Calidad de Vida y la de los seres que amamos. Hemos visto a grandes rasgos la forma de como se puede mejorar la calidad de vida para que retomemos el rumbo si nos hemos desviado de nuestras metas y seamos exitosos en nuestro medio. Dios nos ha dado la máquina más maravillosa y efectiva que existe y que es el cuerpo humano, solo hay que proporcionarle lo necesario para que nos dure trabajando eficientemente. De todas maneras la primordial importancia está en el camino, después en el proceso y después en la meta. Disfruta del paisaje, disfruta de cada curva del camino. "Lo importante no es llegar, sino haber ido" Como todos sabemos, se requieren varios años de preparación para poder intentar llegar a la cima del monte Everest, sin embargo, una vez allí nadie permanece en el lugar más de unos pocos minutos, lo importante no está en la cima, lo realmente valioso ha sido el proceso.
Dice un refrán popular "Todos los caminos conducen a Roma" y digamos que el logro feliz de la realización personal es nuestra "Roma", la aceptación de nuestros puntos débiles servirá para analizar mejor el camino que nos conviene más, lo único importante es haber tomado la decisión de llegar a nuestra "Roma", la realización satisfactoria de una vida de calidad a la que todos sin excepción tenemos derecho y NOS MERECEMOS!!!
RICARDO PACHECO VERA
SUBAREA POZA RICA
|